La persona mediadora como sastre de las relaciones humanas    

Por Javier Alés

Cuantas veces no me habré sentido en una mediación, como aquel sastre que más de una vez le han encargado la creación de un traje a medida y mediante ello hacer verdaderas “costuras del alma. 

Cuando hablamos de Mediación, la profesión que me cautivó hace muchos años (no olvide el lector/a que mis inicios fuero en Sevilla en 1992) lo primero que comprendí es que a través de ella aprendería a como elaborar un “traje a medida” para aquellas personas que por circunstancias de la vida habían tenido todo tipo de “roturas” y “descosidos” en sus relaciones humanas 

Y mi primera pregunta siempre fue: ¿porque la mediación más que una técnica es una práctica artesanal?  

Tenemos que tener en cuenta que cuando trabajamos en mediación, diseñamos a medida cualquier “prenda” con aquellos “tejidos que usted elija”, desde la elección del tejido hasta su presentación final sobre maniquí, con un corte artesanal, a su gusto, según la época del año, la altura, el peso, el color de pelo, el tipo…de aquel mediado que viene a nuestro taller. 

Lo importante es que el traje sea a medida y que le siente bien a quien lo encarga, por eso podemos hablar de costura en un proceso de mediación, para elaborar medidas, talles, pruebas de todo tipo. En definitiva, sastrería para toda la familia, elaborada de forma artesanal considerando y cuidando todos los detalles y siempre desde lo que cada uno “elige” y “le gusta”. Y además con la humildad de una modista, cuyo mérito se lo lleva quien le encarga el traje, cuando una vez lucido, dice a sus amigos y amigas, ¿has visto el traje que me he comprado? 

Me siento modisto y mediador, por eso me pregunto ¿DE VERDAD TODOS TENEMOS LA TALLA S, M, L XL O XXL? Significaría que solo hay 5 tipos de personas, y nada más lejos de la realidad, podemos decir que hay tantas tallas como personas en el mundo, tantas mediaciones como conflictos surjan. Es verdad que ya algunas marcas sacaron la talla XS e incluso la XXXL, pero da igual 5 que 7 

Pero, ¿Cómo HA EVOLUCIONADO LA SASTRERIA Y LA MEDIACIÓN? 

Yo creo que en su evolución ha ido dotándose de las suficientes habilidades y conocimientos para ampliar las líneas de negocio: Confección industrial, taller de arreglos de todo tipo de ropa, modistería, confección, venta y alquiler de trajes de etiqueta y protocolo y el área de Vestuario profesional. De la mediación natural, que se ha practicado siempre, hemos pasado a la mediación profesional, por eso en nuestros inicios, todos hemos (abogados, psicólogos, educadores, trabajadores sociales, criminólogos…) sabido mediar con minúsculas, pero la sociedad hoy en día demanda de verdaderos “modistos” con mayúsculas, profesionales mediadores que sepan trabajar, hacer un patrón, calendarizar y al fin y al cabo convertir lo flexible (que siempre lo será) en una perfecta estructuración de trabajo. 

Pero, se nos antoja absolutamente indispensable LA CONFIANZA EN TU SASTRE. 

También viene a mi mente, como en el cuento del “nuevo traje del emperador” si las partes no muestran la buena fe suficiente y colaboración, de nada sirve la mediación ya que el “traje es invisible” y al ponérselo, en realidad se encuentran “desnudos” ante su confianza y el acuerdo al que lleguen. 

Recordáis: “Había una vez un Emperador al que tanto importaban sus vestidos, que encargó un traje nuevo a dos bribones que prometieron hacerle un traje con una tela tan especial que solo podrían ver quienes no fueran tontos o indignos de su cargo. Pero solo acumulaban el oro y los ricos materiales que recibían, mientras hacían como que tejían. Cuando los asesores del Emperador fueron a ver a los sastres tuvieron miedo de ser tomados por tontos, y regresaron alabando grandemente el traje. Lo mismo ocurrió con cuantos los visitaron, y con el propio Emperador, quien, cuando el traje estuvo listo, no dudó en quitarse sus ropas. Y fue al desfile vestido con sus invisibles telas, que también eran alabadas por todo el pueblo. Hasta que un niño gritó entre risas “El emperador está desnudo” y todos, incluido el Emperador, se dieron cuenta del engaño y del ridículo que habían hecho”. 

Por eso cuando os hablo de sastres, me refiero a la necesaria confianza en la persona mediadora, en lo que supone la mediación y el proceso que vamos a seguir y eso solo se consigue trabajando con buenos materiales, con lo que realmente desean nuestros clientes y sobre todo con la confianza entre ellos y nosotros. 

Por eso me pregunto ¿Por qué RECOMENDAR LA MEDIACIÓN? ¿Por qué recomendar un traje hecho a medida? Porque necesitamos tiempo, pensar en lo que nos “gusta” y no tanto ir a un traje prefabricado, en una tienda que haremos que nos sienta bien, según lo que nos ofrecen ya realizado (símil que me gusta comparar con las sentencias ya prefabricadas por parte de los juzgadores en un pleito. O si no, ¿Cuántas veces nos habrán preguntado en nuestro despacho…cuanto es lo normal pasar como pensión en un divorcio si mi hijo tiene 3 años? ¿Qué es lo que dicen los jueces?  

Un taller de costura necesita de un aprendizaje especial ya que se nos presenta como un taller en el que se tratan los temas para una buena formación: Introducción a la conflictología: naturaleza y estructura del conflicto y las actitudes más frecuentes ante él; La gestión positiva del conflicto; La puesta en práctica de las herramientas como parte implicada. Aquí esta nuestra formación como modistos de las relaciones humanas y que tanto mima a sus alumnos la Escuela Internacional de Mediación EIM. 

Pero no quiero olvidar, que trabajamos con personas y por tanto también tenemos que entender que, aunque es un proceso, tenemos que SABER RECICLAR NUESTROS SENTIMIENTOS, lo que a mi me gusta llamar la COSTURAS DEL ALMA 

En la mayoría de los armarios roperos guardamos ropa que hace mucho dejamos de usar, pero que a su vez no queremos tirar porque está nueva o, aunque tiene zonas deterioradas, otras están bien. Por eso en mediación también hablaremos de dar una “segunda oportunidad” a esta ropa con un poco de imaginación y mucho entusiasmo. 

En definitiva, podemos gestionar un conflicto para resolverlo, pero sobre todo, para transformarlo. 

Esto solo se consigue si sabemos hacer un buen patrón Y por supuesto, para reciclar y ahorrar, hay que hacer caso del refrán “El que guarda, halla”; así realizaremos una exploración de las personas enfrentadas, pero siempre con la intención de hallar el punto de conexión que les puede hacer “reconocerse” mediante el proceso de mediación. 

Para terminar este artículo que sale de lo más profundo de mi trabajo, solo queda animaros…a coser 

La paciencia, el esmero, hacer lo que a uno le gusta y para lo que sirve y en definitiva… que nuestro trabajo se vea recompensado con la utilidad de nuestro “traje” y con la “vistosidad” de su uso porque “le sienta bien a los mediados” porque no nos olvidemos nunca de la satisfacción de la persona mediadora, ese sastre, que también es fundamental. 

Javier Alés, Sastre de Profesión 

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