Administradores/as de Fincas + Mediación: Una solución de éxito


En las comunidades de vecinos se suelen dar desavenencias de todo tipo: uso privado del espacio comunitario, ruidos o morosidad, son algunos de los ejemplos de los problemas que afectan a todos/as los que integran el inmueble. Estos, de no resolverse por sí mismos, por la comunidad, o con la intervención del administrador/a de fincas, suelen derivar en largos y costosos procesos judiciales.

Desde mi experiencia personal como vecino y presidente de la Comunidad de Propietarios, en la cual resido, he llegado a la conclusión que en las Comunidades de Propietarios se generan incontables situaciones conflictivas, las cuales son difíciles de abordar y gestionar de modo satisfactorio. Los  mecanismos actuales de resolución de los conflictos en este ámbito –  Vía judicial o Junta General de Propietarios- son ineficaces y el marco normativo (Ley de Propiedad Horizontal, Reglamentos de Régimen Interno) ofrece en la mayoría de los casos respuestas insuficientes, provocando que un conflicto en una Comunidad de Propietarios suponga un contratiempo para ésta y para su Administrador, y su gestión conlleve una pérdida de tiempo y dinero, y que casi siempre la única salida sea acudir a los tribunales.

Ante esta tesitura surge la Mediación como forma neutral de resolver estos temas. Es un procedimiento que posibilita abordar la solución de los conflictos entre personas a través de la intervención de un mediador/a, que actúa como tercero imparcial, facilitando la comunicación entre las partes. Es un proceso rápido y muy efectivo al que se asiste de forma voluntaria, evitando afrontar una larga y compleja instancia judicial.

La importancia de la mediación radica en que los involucrados/as en el conflicto participan de la solución de sus propios problemas, y por ello tiene un especial atractivo en el ámbito de las Comunidades de Propietarios, ya que los afectados/as se ven abocados a mantener una convivencia posterior viable.

A continuación, se describirán las principales ventajas de la Mediación Vecinal:

  • Tiempo: esta tipología de conflictos se resuelve en un breve espacio de tiempo (entre dos a seis sesiones).
  • Económicas, ya que se trata de una metodología que ofrece soluciones sin costes judiciales.
  • Los Acuerdos de Mediación ayudan al mantenimiento de relaciones futuras, se mejora la comunicación y el entendimiento. Son duraderos en el tiempo, ya que la implicación de las partes y la asunción de la responsabilidad en el proceso produce efecto a largo plazo.
  • Los acuerdos satisfacen a todas las partes, dando cobertura a intereses individuales y colectivos, lo que lleva a una mejora de la convivencia vecinal.

 

¡Administrador/a de Fincas el profesional idóneo para intervenir como Mediador/a!

 

Los Administradores/as de Fincas tienen una relación cercana con la Comunidad de Vecinos. La comunidad confía en estos profesionales para gestionar conflictos y tienen un rol muy importante para proponer a las partes que, cuando los conflictos se hayan agravado, escojan acudir a la Mediación antes de ir a los Tribunales.

Por ello, es necesario que el profesional de la Administración de Fincas se instruya y se forme en técnicas y herramientas que se utilizan en la mediación, para abordar con mayor éxito esta labor y por supuesto añade un – plus – de competitividad profesional a su servicio.